LA VILLA APOLO O CASA RUA

Buceando en la red en busca de proyectos he dado con esta autentica joya que pienso visitar en breve, ya que da la casualidad que confluyen mi afición a las rutas en moto y mi otra afición a los misterios y leyendas.

Existe en Ronda una casa abandonada que alberga una leyenda inquietante. La antigua Casa Rua, apellido de los primeros propietarios,actualmente Villa Apolo, nombre con el que bautizaron esta lujosa villa de recreo allá por 1.920. Remodelada por completo y diseñada con ayuda de Orson Welles y Ernest Hemingway, esta maravilla arquitectónica asentada en un hermoso paraje con vistas a Ronda y el Tajo, pista de tenis, piscina y luz eléctrica. De hecho fue la primera casa de campo de la época con luz eléctrica. La torre edificada cerca de la casa, de falso estilo mudejar, servía para camuflar el transformador eléctrico, además de un excelente mirador.

Cuentan quienes trabajaron para los dueños de Villa Apolo acerca de sus bellos interiores, mobiliario y enseres. De la gran habitación en la primera planta presidida por el piano de cola. Y de las fiestas celebradas a finales de la década de los 50 y primeros 60, con presencia de intelectuales, toreros, aristócratas y artistas de Hollywood, como Ava Gadner.Pero, ¿Qué sucedió para que sus pudientes propietarios abandonaran precipitadamente el palacete y jamás quisieran volver allí?.

La historia de este enclave está poco documentada, pero al parecer, la familia Rua tenían una hija de 8 años que desapareció un día, sin que cuidadores y el resto del personal de servicio supieran nada. El cadáver de la niña apareció descuartizado en una palangana metálica de gran tamaño entre su propia sangre, en la planta primera de la torre antes mencionada. Nada se supo sobre la autoría del brutal asesinato, las pesquisas policiales fueron infructuosas archivándose el caso y quedando el asesino impune.

Desde el primer momento se sucedieron las experiencias extrañas, y especialmente intensas (apariciones de la propia niña, golpes, llantos misteriosos…) que provocaron el abandono del edificio. Existe una particularidad, excepcional sin duda, de que el propio «fantasma», o «energía», o «entidad», de la propia chiquilla, con el transcurso del tiempo, ha ido creciendo, envejeciendo, como si aún continuara viviendo en nuestro plano existencial. Se rumorea que existe una foto (la cual no he encontrado) en la actualidad en la que aparece el espectro como mujer adulta y vestida con ropajes de la época, por lo que llama la atención que el supuesto espectro no se manifieste con la edad que tenía cuando falleció, aunque también cuentan que se aparece una niña pequeña vestida de blanco, arquetipo de éste tipo de apariciones.

Finalmente incidir en la propia esencia de la tierra en la que se encuentra enclavada la mansión. De hecho forma parte de un «triángulo», con uno de los vertices en la virgen de la cabeza, en el que son muy intensas las energías telúricas; que son las que provienen, circulan y emanan continuamente de la superficie terrestre y del subsuelo, estando muy relacionadas con las variaciones energéticas, y que nos pueden afectar biológicamente, pueden alterar nuestro metabolismo o nos pueden provocar trastornos psicológicos. La fuerza en esta zona en concreto de la casa Rúa la confiere de una peligrosidad cierta, capaz de toda esa fenomenología paranormal: Ovnis, apariciones fantasmales, experiencias «religiosas» etc. Sea como fuere no dejaré de acercarme por allí a ver que me encuentro.

J.R.

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